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miércoles, 26 de mayo de 2010

Tradición y fervor, en la procesión del 'Santíssim Crist del Calvari' de Figueroles

Cientos de vecinos de Figueroles celebraron el pasado lunes, día 24 de mayo, la fiesta del Santíssim Crist del Calvari, en una jornada marcada por la tradición y el fervor. Siguiendo una costumbre heredada por sus antepasados y transmitida fielmente de padres a hijos, en la que a través de una leyenda –que se remonta al siglo XVIII- se cuenta la milagrosa aparición de la antigua imagen del Cristo, quemada en la pasada Guerra Civil Española.
La jornada comenzó, a las ocho de la mañana, con un volteo general de campanas que anunció la solemnidad del día. A media mañana, tuvo lugar la eucaristía en la iglesia parroquial presidida por el párroco del municipio, José Manuel Beltrán y concelebrada por diversos sacerdotes de la diócesis. En la que predicó el párroco de la iglesia de Santa Isabel de Aragón, de Vila-real, mosén Juan Ángel Tapiador. Y, en la que también participaron los niños del municipio que el pasado domingo recibieron la Primera Comunión. La Corporación Municipal, encabezada por el alcalde de Figueroles, Luis Gregori; no faltó a la celebración religiosa.
Por la noche, la multitudinaria y participativa procesión trasladó la imagen del Cristo desde la parroquia hasta la ermita, recorriendo las principales calles del municipio. Los balcones de las casas mostraban colgados los cobertores con la imagen del Cristo, y los cirios encendidos en las puertas trazaban la senda hasta el recinto sagrado.
Tras la llegada de la procesión a la ermita del Calvario, los vecinos cantaron los gozos en honor al Cristo e, inmediatamente, se disparó un castillo de fuegos artificiales. Después, la comitiva regresó a la parroquia y allí los fieles pasaron a venerar la imagen del Crucificado. Siendo la primera vez que la Sociedad Musical ‘Amics de la Música’ del municipio, participaba en esta procesión.
Cabe destacar, que el pasado año 2009, los vecinos del municipio celebraron el 375 aniversario de la devoción al Cristo con una semana repleta de actos conmemorativos, en los que se volcó la población por completo.