
Llucena festejó a Sant Antoni con la tradicional matxà, posterior a la bendición de los animales, que tuvo lugar en la puerta de la iglesia. El reparto de 5.500 prims a todos los que portaron mascota y la torrà de carne, fueron los complementos a una fiesta que congregó a cientos de vecinos y visitantes. La xaranga local acompañó a la comitiva en las tres vueltas que dieron por las principales calles del municipio.
(Foto: José Luis Aparici)