Con su jubilación se va una parte de la historia viva de este centro sanitario de Castellón. Pero se queda un corazón repleto de dedicación y entrega, a los compañeros médicos, a las enfermeras y, sobre todo, a los pacientes. Su talante humano y cercano lo han evidenciado hoy sus compañeros de profesión, quienes han dejado claro que Joaquín Amela "ha sido amigo de sus amigos y amigo de sus pacientes". Una actitud de la que no todos los médicos pueden presumir.
Así ha sido y así lo he querido contar, amigo Chimo. Gracias por tu testimonio, por tu cercanía, por tu amistad. Y adelante. A disfrutar que te lo tienes bien merecido.
(Fotos gentileza del Gabinete de Comunicación del Hospital General)
