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domingo, 5 de junio de 2011

Me quedo con Francisco De Quevedo: "Sólo el que manda con amor es servido con lealtad"


Aunque en ocasiones nos cueste creerlo, todavía hoy se puede creer en la lealtad. Una virtud, muy hipersensible, que puede perderse con facilidad sino se la mima y trata con cariño. En sí misma, la lealtad implica fidelidad, cumplimiento, deber, honor y, por encima de todo, obligación, aunque sea moral. La gratitud es siempre la respuesta a la lealtad, a la no-traición. Pero, no es sólo esto. Algo más. El que es fiel y leal a unas ideas, organismos o personas, sufre con diferencia. Porque nadie quiere compromisos ni sacrificios. Muy pocos quieren complicarse la vida y la lealtad supone una cadena de toma de decisiones constantes que "complican la existencia". Pero que -a corto o largo plazo, valen la pena-. Los enemigos, las contrariedades y las dificultades del camino, tientan este duro compromiso. Un momento de ira sería más que suficiente para guardar en cualquier bolsillo la lealtad y dar rienda suelta a la venganza, o al sinsentido. Pero... sería un grave error, tirar por la borda tanto trabajo por mantener un compromiso. El de ser y formarse como persona, pareja o amigo. Decía el gran escritor británico, William Skakespeare, que "la lealtad tiene un corazón tranquilo". Y creo, que esta gran afirmación es más que suficiente para entender lo que supone. Descansamos cuando hacemos las cosas bien y no nos dejamos guiar por el libre albedrío. Y, precisamente, la lealtad supone hacer las cosas bien, o por lo menos, intentarlo. Cumplir con nuestros derechos y obligaciones, sociales e individuales.
Posiblemente, si preguntáramos sobre esta virtud a una persona que ha sufrido mucho, nos diría que "es no defraudar al que te da la mano cuando más lo necesitas". Como dice el joven torero, Julián López (en el video que adjunto en esta entrada), la lealtad se vive hacia uno mismo, hacia la familia, la profesión, y hacia la gente que está a tu lado. Pero yo me quedo con Francisco De Quevedo. Lealtad para amar y servir. Porque como él mismo dice "sólo el que manda con amor es servido con lealtad". Que así sea. (Los comentarios los podéis hacer en mi Facebook)