
Acaba de recibir en Calahorra (
P.- Casi serán cincuenta años de una trayectoria larga y amplia en televisión, cine y teatro ¿Cómo la resumiría?
R.- Resumirla no es fácil. Lo único que, como se suele decir, sigo al pie del cañón. Continúo trabajando y pensando en cosas, tanto en televisión, en cine, como en teatro y en festivales de poesía. Sigo la brecha. Y ahora estoy promoviendo un festival de música, danza y teatro que lleva por título “Rías Baixas”, y que está programado para la provincia de Pontevedra (Galicia). Y que está previsto lanzarlo en el próximo mes de julio. También quiero destacar que he terminado dos películas con un notable éxito en el año 2010: “Balada triste de trompeta”, de Álex de
P.- Tras una enfermedad ya superada ¿se siente feliz de seguir trabajando y al pié del cañón? O ¿le gustaría poder realizar otros proyectos?
R.- Ahora estoy mejor y las cosas que hago me llenan muchísimo. Quiero producir y tal vez hacer alguna obra más de teatro. Pero, por encima de todo me encantaría producir alguna película. Además, y es muy importante: me siento capaz de hacerlo y con ganas.
P.- ¿Cree haberse convertido en un mito de nuestro cine español?
R.- Soy un poco raro en eso, porque no me gustan los mitos. No me gustan los héroes. No me atraen ese tipo de adjetivos. Pero la gente dice que sí que puedo llegar a ser un mito, por los programas y las películas que he hecho para televisión. Y si la gente me considera un mito pues yo no puedo hacer nada contra eso.
P.- Su salto a la fama fue precisamente por esa interpretación de “Curro Jiménez”. ¿Qué supuso esa serie para su vida y su profesión?
R.- Fue el salto real a la fama. Aunque ya venía precedido, lógicamente, de series como “Los tres mosqueteros”, o “Los camioneros”. Sin embargo, “Curro Jiménez” fue el remache a la fama de un actor, porque la verdad es que gustó mucho a todo el público y se convirtió en un mito para una época.
P.- A veces da la sensación de que a los actores españoles –comparándolos con los americanos- no se les valora. ¿Qué piensa?
R.- Creo que hay una especie de cursilería e imbecilidad por parte de muchas actrices y actores españoles que cuando les preguntan con que actor les gustaría trabajar, casi siempre dicen un actor o una actriz americana. A mi siempre que me han preguntado he dicho lo mismo: con Fernán Gómez o Paco Rabal. Con gente nuestra y con directores como Bardem o Camus.
P.- ¿Qué genero le ha resultado más atractivo en su trayectoria como actor?
R.- Yo he sido casi siempre un actor de películas de acción. Siempre me han gustado y lo siguen haciendo. Y algunas de ellas son una auténtica obra de arte. Pero tampoco le he quitado la vista a comedias ni a dramas porque en realidad el actor es actor y debe estar en todos los papeles.
P.- ¿Qué le dice la gente cuando le ve y le reconoce por la calle? ¿Cómo le gustaría que le recordaran?
R.- Por regla general, me hablan con mucho cariño y me tratan muy bien. Habrá otros que tal vez dirán “ahí va ese imbécil”. Pero recojo bastantes alegrías, sonrisas, aplausos y mucho cariño del público. Por otra parte, no tengo ninguna preferencia de cómo me gustaría que me recordaran cuando no esté, pero con que digan “Sancho Gracia, actor”, es suficiente.
P.- Su hijo sigue una trayectoria muy parecida a la suya. Tiene que ser una gran satisfacción para usted…
R.- Estoy muy orgulloso de mi hijo como actor y de cómo lleva la carrera. No busca ningún tipo de protagonismo y si lo hace es porque le roban alguna foto en algún lado. Él lleva su carrera muy seriamente, en todos los aspectos, y no le gusta salir en las revistas. Lo que hace es trabajar y estudiar. Y, dentro de poco tiempo, marcha tres meses a Estados Unidos.
P.- Me consta que tiene grandes recuerdos de nuestra provincia de Castellón. ¿Me equivoco?
R.- Yo en Castellón y, sobre todo, en Peñíscola, lo he pasado muy bien. Siento mucho que haya desaparecido el Festival de Cine de Peñíscola. No se las razones pero creo que lo ha sentido gran parte de España porque era un festival de comedia muy gracioso. Pero le voy a contar una anécdota que casi nadie sabe: yo realicé una serie que se llamaba “Tango” y que algunas escenas las rodamos en Alcossebre. Casi nadie lo sabe, aunque después también rodamos en América. Por cierto, voy bastante por Castellón y cuando me paso por allí visito Alcossebre que me encanta. Y, toda la parte de Peñíscola y Vinaroz.

(Entrevista publicada en el Periódico Mediterráneo, el domingo día 13 de marzo del 2011/ Fotos de la entrevista: Isaac Villalba)